La bella Lola

Cuando en la playa
la bella Lola
su larga cola
luciendo va,
los marineros
se vuelven locos
y hasta el piloto
pierde el compás.

¡Ay! qué placer
sentía yo
cuando en la playa
la bella Lola
me saludó
Luego, después,
vino hacia mí,
me dio un abrazo
y en aquel lazo
creí morir.

La cubanita lloraba triste
de verse sola y en alta mar
y el marinero la consolaba:
no llores, Lola,
no te has de ahogar.

¡Ay! qué placer
sentía yo
cuando en la playa
la bella Lola
me saludó
Luego, después,
vino hacia mí,
me dio un abrazo
y en aquel lazo
creí morir.

Después de un año
de no ver tierra
porque la guerra me lo impidió,
me fui hasta el puerto
donde se hallaba
la que añoraba
mi corazón

¡Ay! qué placer
sentía yo
cuando en la playa
la bella Lola
me saludó
Luego, después,
vino hacia mí,
me dio un abrazo
y en aquel lazo
creí morir,
morir creí.